CONCLUSIONES Y PROYECCIONES

                                               

 Concluido el análisis de la Agenda Pro-Crecimiento y su influencia en la PYME Nacional se está en condiciones de destacar las respectivas conclusiones y recomendaciones.      

En primer lugar, la Agenda como iniciativa ciudadana, trae aires frescos y optimismo a un ambiente saturado por descalificaciones y defensa de mezquinos intereses individuales o de  grupos. Trae un mensaje de dialogo, comprensión y compromiso con los altos intereses de la nación, razón por la cual se hace necesario replicar esta experiencia en todos ambientes del quehacer nacional y analizar y enfrentar los problemas y desafíos con una perspectiva de cooperación, complementación y deseos de  avanzar hacia estadios de desarrollo económico y social que no solo favorezca al individuo y su grupo familiar, sino a toda la sociedad en que se actúa. Necesitamos en definitiva ser mejores para tener una mejor  familia, un mejor trabajo, una mejor empresa y una mejor nación que enfrente sus desafíos con inteligencia empresarial, pero con compromiso social que permita a todos avanzar en la meta de Mejor Calidad de Vida para todos los Chilenos. 

En segundo termino, queda de manifiesto que por la importancia de la PYME  en el ámbito nacional , generando ocupación para un 80% de la fuerza laboral, no puede ni debe estar ajena a la Agenda Pro- Crecimiento, sino que muy por el contrario debe participar activamente en el diseño e implementación de las iniciativas definidas de común de acuerdo entre el Gobierno y la empresa privada. Por esta razón, el sector PYME debe comprometerse con una participación activa  y responsable , haciéndose representar por sus respectivos lideres gremiales, asesorados adecuadamente por diferente profesionales  con experiencias reales en el sector para realizar los mejores aportes al desarrollo de la pequeña y mediana empresa y al desarrollo económico y social de la nación.  

Finalmente, siempre es bueno comprometerse con metas, como por ejemplo proyectar un desarrollo de la PYME en el mediano y largo plazo que permita generar anualmente un 3% de plazas de trabajo adicionales, gracias a la mayor actividad  económica , a un proyecto de exportación sectorial, a la trasferencia de tecnología productiva y al uso de los sistemas computacionales de gestión y la comercialización electrónica de bienes y servicios. Lo anterior significaría que anualmente la PYME generaría  del orden de 125.000 empleos adicionales y permanentes, llegándose al hito referente del bicentenario del año 2010 a la importante cifra de crear 1.000.0000 de nuevas plazas de trabajo para nuestro mundo juvenil y nuestro hijos que se irán incorporando paulatinamente al mundo laboral. En paralelo a esta importante cifra de empleo, proyectemos también para la PYME, una mayor participación en la generación del producto interno bruto (PIB) de solo un 15% en la actualidad a un interesante 30% en el año 2010, gracias a la producción de bienes y servicios con mayor valor agregado que se comercializarían tanto en el mercado interno, como el mercado global que implementará nuestra economía en la década del bicentenario de la Independencia de nuestra Nación. Esto significaría que el aporte económico de la PYME pasaría de 10.500 millones de dólares actuales de generación de producto interno bruto a 21.000 millones de dólares en el año 2010, cambiando radicalmente la rentabilidad del sector en base a una alta productividad del personal, tecnología productiva actualizada y programas sectoriales de exportación planificados conjuntamente con las instituciones publicas y privadas de apoyo a la pequeña y mediana empresa nacional.



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